martes, 15 de noviembre de 2011

Dictadura y Gobiernos Revolucionarios

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La revolución cubana es el movimiento revolucionario de izquierda que provocó la caída de la dictadura de Fulgencio Batista, el 1 de enero de 1959 y la llegada al poder del líder del Ejército Rebelde: Fidel Castro. Después de instaurarse en el poder, el Movimiento Revolucionario propuso y propone que la Revolución cubana aún continúa desde entonces, por lo que actualmente se considera a la misma como el período de tiempo entre el alzamiento contra Batista y la actualidad.

Revolución argentina es el nombre con el que se autodenominó la dictadura militar que derrocó al presidente radical Arturo Illia, mediante un golpe de Estado llevado a cabo el 28 de junio de 1966. La Revolución argentina no se presentó a sí misma como "provisional", como en todos los golpes anteriores, sino que pretendió establecerse como un nuevo sistema dictatorial de tipo permanente, posteriormente denominado Estado burocrático autoritario (EBA).

La alta conflictividad política y social generada durante la Revolución argentina y las luchas entre los diversos sectores militares produjeron dos golpes internos, sucediéndose en el poder tres dictadores militares: Juan Carlos Onganía (1966-1970), Roberto Marcelo Levingston (1970-1971) y Alejandro Agustín Lanusse (1971-1973). Acosada por una insurrección popular creciente y generalizada, la dictadura organizó una salida electoral con participación del peronismo (aunque impidiendo la candidatura de Juan Domingo Perón), en 1973, en la que triunfó precisamente el candidato peronista Héctor J. Cámpora, con el 49,53% de los votos, quien a su vez renunció para permitir nuevas elecciones libres, en las que triunfaría Perón con el 62% de los votos.

La Revolución de 1858 en Uruguay fue un alzamiento militar de disidentes del Partido Colorado contra el gobierno constitucional de Uruguay. La revuelta fue liderada por el general César Díaz, con el visto bueno del ex presidente Venancio Flores.

Luego de la paz de octubre de 1851, que puso fin a la Guerra Grande con el lema de que entre los blancos del Gobierno del Cerrito y los colorados del Gobierno de la Defensa “no habría vencidos ni vencedores”, existía un gran consenso en que el próximo Presidente de la República sería el general Eugenio Garzón. Pero su inesperado fallecimiento determinó que se eligiera a Juan Francisco Giró. En 1852 Venancio Flores fue designado Jefe Político de Montevideo.

El gobierno de Giró se caracterizó por un intento de integración de los grupos blancos y colorados, en lo que se dio en llamar la política de fusión. Como parte de ésta, Venancio Flores fue designado ministro de Guerra y Marina. Sin embargo, la pugna política entre los dos principales partidos políticos se acentuó. Uno de los factores de distanciamiento fue la rivalidad entre la Guardia Nacional, fundada por Manuel Oribe, y el Ejército, predominantemente colorado y liderado por Flores.

Dadas las turbulencias políticas, Flores forzó la renuncia de Giró. Para culminar el mandato del presidente constitucional se designó a un triunvirato, integrado por el mismo Flores, Juan Antonio Lavalleja y Fructuoso Rivera. Las muertes de Lavalleja y de Rivera determinaron que, en los hechos, fuera Flores el que ejerciera el Poder Ejecutivo entre 1853 y 1855.

Su administración tropezó con sucesivas intromisiones del Imperio del Brasil, hasta que se vio obligado a renunciar al producirse la Rebelión de los Conservadores. Con varios de sus colaboradores se exilió en Buenos Aires, donde prestaron servicio en la guerra contra los indígenas. Entre sus allegados se encontraba César Díaz.

La Revolución de 1930 en Brasil

Desesperada con las derrotas en 30 y 32, la oligarquía tramaba la vuelta al poder y el derrocamiento de la revolución. El Estado Nuevo quebró la contra-revolución e hizo los cambios que transformaron Brasil en un país industrial con una clase obrera fuerte y un empresariado emprendedor.

La Revolución de 30, el mayor movimiento revolucionario de la Historia de nuestro país, tuvo su victoria definitiva asegurada por el Estado Nuevo. Ese fue exactamente el motivo de su instauración. Es inevitable que las fuerzas reaccionarias, sacadas del gobierno por las revoluciones, intenten volver al poder, esto es, intenten emprender la contrarrevolución. Para eso, la reacción cuenta con el hecho de que, aunque depuesta, ella continúa, por un tiempo más o menos largo, más fuerte que la revolución que acaba de nacer. Las relaciones económicas, sociales y políticas forjadas en décadas de dominio reaccionario no son fáciles de ser superadas por el nuevo poder, que todavía no tuvo tiempo de hacerlas cambiar, o sea, cambiar la sociedad y el país.

Así fue que en 1937. Derrotados en 1930, y otra vez en 1932, cuando intentaran la contra-revolución armada, los carcomidos, la decadente y corrupta oligarquía cafetalera -cuyas principales características eran la sujeción a los bancos ingleses y el parasitismo expoliador sobre el conjunto de la Nación- tramaba la vuelta al poder, esta vez manipulando y falsificando los propios instrumentos formalmente democráticos, deformándolos y transformándolos en un simulacro.

Revolución Boliviana de 1952--periodo histórico en el cual gobernó el MNR (9 de abril de 1952) hasta el golpe de estado del 4 de noviembre de 1964--, marca el ingreso de Bolivia al Siglo XX. La Revolución Nacional realizó transformaciones fundamentales en la participación ciudadana, la distribución de tierras, el control del Estado sobre los recursos naturales y la economía boliviana.

El Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas o socialismo militar peruano (1968-1980) fue un período de régimen militar en la historia del Perú donde el país fue dirigido bajo un gobierno nacionalista conformado por miembros de las Fuerzas Armadas, encabezado por el general Juan Velasco Alvarado, que tomaron el poder político mediante el golpe de Estado del 3 de octubre de 1968.

El Gobierno Revolucionario tuvo dos fases: La primera, bajo el liderazgo de Juan Velasco Alvarado y la segunda, tras el relevo en el poder por Francisco Morales Bermúdez.

El general Augusto Pinochet, líder del Régimen Militar, en un discurso. A su espalda se encuentra el miembro de la Junta de Gobierno general Gustavo Leigh.

El Régimen Militar es el período de la historia de Chile comprendido desde el 11 de septiembre de 1973, cuando los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas dieron un golpe de Estado y derrocaron al gobierno del presidente Salvador Allende, hasta el 11 de marzo de 1990, cuando Augusto Pinochet entregó el poder al presidente Aylwin, elegido en las elecciones de diciembre de 1989, como consecuencia del resultado del plebiscito del 5 de octubre de 1988.

Durante este período, Chile experimentó una importante transformación económica, política y social, a la vez que se cometieron sistemáticas violaciones a los derechos humanosPolíticamente, el régimen se caracterizó por un modelo autoritario de gobiernoEn lo estrictamente económico significó un cambio radical de orientación del papel del Estado de un rol productor y estatizador, a uno de tipo subsidiario, inspirado en las doctrinas económicas neoliberales. En lo social significó el dominio sin contrapeso de los sectores empresariales, y la progresiva pauperización de las clases medias y la precariedad e inestabilidad laboral para los sectores asalariados. En lo cultural, dio lugar al denominado "apagón cultural", caracterizado por la represión y autorrepresión de ciertas manifestaciones culturales consideradas contrarias a la línea del régimen militar



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